Tomar una serie de créditos muchas veces puede ser el paso necesario para crecer, ya sea profesional o empresarialmente. Bien encaminado un crédito se puede transformar en una inversión muy rentable. Pero qué pasa cuando todos esos préstamos se acumulan y no pareciera haber un retorno pronto de la inversión. A veces se comete el error de seguir pidiendo créditos que terminan siendo usados en consumo o pagar deudas.

Estas causan una perenne preocupación, agotamiento físico, pérdida de sueño. Hay muchos síntomas que se pueden generar cuando llegamos al extremo de deudas pendientes. Escapar  de esta realidad no  es tarea fácil, pese a que formamos parte de un sistema que nos obliga a depender del dinero, tanto así que no detallamos cuando se llega al desnivel financiero; y aunque muchas veces no lo reconozcamos… es así.

Sin embargo, todo esto lo podemos evitar si nos organizamos bien, siempre queda el camino de planificar, de reducir gastos, de renegociar las deudas. Equilibrar  nuestras prioridades es lo primero que debemos hacer. El estar conscientes y aceptar que todo llega hasta un límite y que siempre habrá un mañana  será vigoroso para no llevar constantemente cargas financieras; que incluso si pierdes el control te podría llevar al fracaso. El problema muchas veces es que no nos damos cuenta de aquello hasta que es tarde. ¿Entonces cuándo parar de contraer deudas?

Hábitos que pueden mejorar el ahorro en tu presupuesto

 

¿Cómo reconocer que estamos endeudados?

De acuerdo a la BBC, hay tres indicios de que ya se está en el límite de las deudas, y hay que hacer algo al respecto. Esto es cuando:

Tienes que recortar gastos en comida.

-No te queda dinero para ahorrar a final de mes.

Sólo haces el pago mínimo en tu tarjeta de crédito.

Entre esas características hay muchas más que nos advierte que debemos buscara solución y prescindir de más deudas. Recuerda que en algún momento eso se reflejará en tu historial crediticio y definitivamente un lugar al cual uno nunca desea ir es a la base de datos de central de riesgo, por ser mal pagador. Eso en el caso del sistema bancario y comercial. Tampoco es bueno que al prestar a tus amigos, te demores mucho en pagarles, pues se formará una mala imagen de ti. Así que analiza tu estado actual de deudas y no esperes a tocar fondo para rediseñar tu estrategia de ahorro e inversiones.

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